AFRICAENCINE

Para los amantes del cine y la cultura africana…

AFRICA ACCESS: nuevos materiales y herramientas para enseñar África disponibles en la Web.

Ilustración del libro infantil Mama Titi, de Donna Jo Napoli e ilustraciones de Kadir Nelson.

El pasado domingo 15 de abril tuvo lugar en Nueva York el taller How to Teach Africa. Lessons on African Instruction for Educators II, organizado por el African Film Festival de NYC, bajo la coordinación de Toccarra Thomas y en colaboración con el consulado de Sudáfrica, sede del evento. Dirigido a un grupo pequeño de educadores y profesionales, reunió, por segundo año consecutivo, a especialistas en estudios africanos con el objetivo de “lidiar con la falta de recursos sobre África en la educación pública para jóvenes, con el objetivo de hacer más visible en las aulas la representación de África y su diáspora.” Si bien este taller pretende ayudar a educadores residentes en los EE.UU. y en el área de la ciudad de Nueva York, sus propuestas son aplicables más allá de este ámbito geográfico de referencia. Durante toda una jornada laboral, la Dra. Lesego Malepe de Sudáfrica, la fundadora de Africa Access Brenda Randolph, la fotógrafa y educadora de Sierra Leona residente en el área neoyorkina Delphine Fawundu-Buford y el director sudafricano de documentales Kurt Oderson trataron temas diversos centrados en la enseñanza y visibilización de África en el sistema de educación pública. La primera ponencia, presentada en conjunto por Brenda Randolph y Lesego Malepe, dio a conocer a los asistentes Africa Access, un proyecto puntero en la Web para educadores de niños hasta 12 años. Creada en 1989, Africa Access es, en la actualidad y con la ayuda inestimable de las nuevas tecnologías, una base de datos en la que encontrar herramientas y recursos que facilitan el uso en las aulas de literatura infantil y juvenil de ficción de temática africana. Poniendo a disposición de educadores fuentes válidas y contrastadas, se pretenden combatir ideas preconcebidas de África y su diáspora en el exterior, expandiendo y mejorando el conocimiento de la historia, cultura y realidad africanas.

Africa Access nació con la vocación de rellenar un vacío en la enseñanza y conocimiento de África en los EE.UU. Aunque inicialmente dirigido a esta comunidad, al haberse volcado todos los materiales en la Web, tiene en la actualidad un alcance global. Tal como explicó su fundadora, Brenda Randolph, la iniciativa surgió cuando notó, trabajando como bibliotecaria en una escuela del área de Boston a finales de los años 60, la flagrante carencia de libros sobre África en aulas y bibliotecas, con la consiguiente desigualdad de éstos frente a otras literaturas. A causa de este desequilibrio, los educadores no sabían ni saben cómo aproximarse al tema, provocando, de manera consciente o no, el mantenimiento de estereotipos y la desinformación. Situación extremadamente dañina para la comunidad africana y el entendimiento entre culturas diversas, y semilla de inconformismo de la que brotó Africa Access. Todavía hoy día, los profesores de enseñanza superior se las ven y desean para deshacer el entuerto provocado por una pobre enseñanza de África en estadios previos. Sirva como ejemplo la siguiente anécdota narrada por Brenda Randolph: “un amigo,  profesor universitario de Estudios Africanos en los EE.UU., no se cansa de responder a la pregunta de docentes de primaria y secundaria “¿qué decir a los alumnos sobre África?”, con una dura: “¡no les enseñes nada!”” Mucho más complicado que partir de cero es tener que deconstruir prejuicios y manidos lugares comunes.

Desde la página web de Africa Access se provee a los educadores de herramientas útiles enmarcadas bajo el título book club. Allí encontramos un decálogo de Do’s and Don’ts when teaching (“cosas que hacer y no hacer cuando se enseña”), una guía para evaluar la ficción desde una perspectiva multicultural, fichas de lectura para estudiantes, un diploma para alumnos avanzados y divertidos marca-páginas. Con la intención de revalorizar la cultura africana continental y en la diáspora, desde 1992 está en funcionamiento el Children’s Africana Book Award, el cual ha premiado más de 60 obras desde su establecimiento. En esta celebración anual, se reconocen las mejores obras de ficción para niños, considerando la labor de autores y ilustradores en este ámbito.

¿Por qué se han centrado en obras de ficción? Sencilla respuesta: se matan dos pájaros de un tiro al divertir a los estudiantes mientras se aprende.  En segundo lugar, la puesta en común de las lecturas en el aula crea la posibilidad de un debate crítico posterior. En la propia página Web se proponen, tras un primer momento de lectura libre o en común, actividades de investigación dirigidas para profundizar en un amplio espectro de temas. Tras el estudio tradicional de temas y personajes, se abordan aspectos tales como la geografía, la economía, las tecnologías, eventos históricos señalados, la historia de las ideas y las creencias, o las manifestaciones artísticas y culturales. Se realiza, por tanto, una lectura contextualizada e integral que sirve para ampliar el conocimiento de África desde diversos flancos.

No hay duda la rigurosidad de Africa Access, al haberse contado con académicos y centros de investigación de prestigio a la hora de redactar fichas de libros y materiales didácticos. Se consigue así paliar o evitar errores derivados de una crítica centrada puramente en aspectos formales, la cual obviase considerar aspectos históricos, políticos y sociales determinantes. Por ello se ha recurrido a especialistas en estudios africanos para escribir las más de 100 reseñas de libros con las que en la actualidad cuentan. En la misma línea, se presentan universidades que proveen especialistas y materiales audiovisuales para ayudar a escuelas en la enseñanza de África. Bajo el proyecto del departamento de educación de los EE.UU. (FY 2010-2013) se han involucrado los centros de estudios africanos de las siguientes universidades: Boston, Harvard, Indiana, Michigan State, Ohio, Berkeley, Florida, North Carolina-Chapel Hill, Pennsylvania, Wisconsin-Madison, Yale y Kansas.

A pesar del ingente trabajo hecho, hay vacíos importantes. Debido a la escasa traducción al inglés de otras lenguas, encontramos una desigualdad lacerante entre las obras originariamente escrita en inglés frente a las producidas en lenguas indígenas, en árabe o en idiomas coloniales europeos como el francés, portugués y español. En esta misma línea se sitúa la falta de textos del norte de África a pesar de su número y de que uno de los puntos incluidos en las sugerencias para educadores reza “¡Incluir el norte de África!”. Asimismo, es preciso que los contenidos se traduzcan al español por la importancia numérica de la población estadounidense hispanohablante y de la diáspora africana en Latinoamérica, consolidándose como un plataforma única en la educación de África para escolares que dominen cualquiera de estas dos lenguas mayoritarias. Estando en la red, educadores de cualquier punto del planeta podrían acceder a esta importante herramienta adaptándola a su idioma. Para ello, una base de datos de obras traducidas sería aconsejable y deseable. Finalmente, Africa Access se centra fundamentalmente en literatura cuando, en la actualidad, es preciso dar un mayor valor a los contenidos audiovisuales. Si bien incluyen algunos vídeos y entrevistas ilustrativos, sin duda estamos en un momento ideal ampliando la propuesta a películas, vídeos,  programas en la televisión y en la red de temática africana, sean estos culturales, artísticos, históricos…

Una última consideración: ¿existen proyectos similares en otros lugares? Encontramos herramientas educativas parecidas en Francia y Reino Unido, pero nunca centradas con tal fuerza en la realidad africana, siendo por ello pionero en este ámbito. Sin embargo, es necesaria una mayor difusión y colaboración con instituciones que trabajan a favor de la visibilización y de una correcta educación de África. Los recursos han de estar conectados, quedando sino estos inestimables materiales en saco roto y complicando su acceso en una Web que no hace sino expandirse.

Sin duda, merece la pena echarle un vistazo a la página Web de Africa Acess para comprender su alcance.

Beatriz Leal Riesco

Philadelphia (17/04/2012)

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Esta entrada fue publicada en abril 17, 2012 por en ensayo, Literatura y etiquetada con , , , , .

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